Noticias recientes en prensa
Hacía unos días que quería comentar acerca de una noticia que me llamó la atención cuando ayer vi otra que también me ha interesado.
Respecto a la primera resulta que el Tribunal Supremo ha reconocido recientemente el derecho a una indemnización a los padres de un bebé con síndrome de Down, no diagnosticado antes de su nacimiento, por falta de información por parte de los médicos y por tanto de haber privado a la madre de someterse a una interrupción del embarazo si así lo decidía. La sentencia anula la original por parte de la Audiencia Provincial de Barcelona y obliga a un pago de más de 90.000€ a la pareja. (El País, ABC)
Lo cierto es que desconocemos qué hubiera hecho esta pareja si lo hubiera sabido antes, puesto que el hecho de haber demandado no indica nada con certeza: puede que no hubieron tenido ese hijo o quizás que hubieran seguido hacia adelante y que ahora simplemente estén haciendo uso de la situación a posteriori… No sé, por un lado me alegro si ese dinero puede ser útil a esa familia, pero por otro me apena el pensar que con esta sentencia se hace una diferencia entre bebés que nacen con síndrome de Down y tantas otras cosas que le pueden pasar a uno de nuestros hijos…
La segunda noticia es bastante triste y viene muy relacionada con la anterior. Resulta que en Italia un aborto selectivo acabó primero con la vida de un gemelo al quererse eliminar el que se había diagnosticado con una alteración cromosómica (algún medio ha apuntando al síndrome de Down) pero en el último momento los gemelos se giraron con lo que se acabó con la vida del segundo. Cuando se supo, la madre decidió abortar también al que quedaba con vida. (El Periódico de Catalunya, La Vanguardia)
No quiero iniciar ningún debate o polémica que estas noticias pueden suscitar tan fácilmente porque creo que el blog de Anna no es el lugar adecuado para ello. De todos modos, como padre de una niña con síndrome de Down quisiera compartir que siento que existe una gran falta de información en el momento crítico en el que a unos padres se les informa acerca de los resultados de una amniocentesis que ha diagnosticado al futuro hijo de la pareja con síndrome de Down. Conozco varios casos en los que los médicos incitaron a la pareja a no continuar con el embarazo y sin embargo no conozco ni un solo caso en el que ocurriera lo contrario, que los médicos tuvieran a mano información de contacto hacia padres o asociaciones, y que les dijeran que necesitaban informarse y asesorarse en ambos sentidos (a lo mejor alguien quiere compartir la suya). Me temo por tanto que falta mucho camino por recorrer, que hay una tendencia entre los médicos a no ser imparciales en esta orientación y desde luego que padres y asociaciones debemos seguir trabajando para dejarles saber a futuros padres de niños con síndrome de Down acerca de nuestras experiencias personales. De esta manera estos futuros padres estarían mejor informados y en condiciones de tomar una decisión mucho más objetiva ante un tema tantas veces tan emocionalmente complicado como pasar por un aborto.
Sinceramente, y ya lo he dicho en muchas ocasiones, a día de hoy simplemente no concebimos nuestra vida sin que Anna esté presente en ella, tal y como ella es. Siempre respetaré las posturas de los demás, pero no sin antes manifestar la mía y seguir contando la historia de Anna, para quienes estén dudando…
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