De vuelta a casa
Hace casi una semana que no me ponía delante de un ordenador y que por tanto no podía actualizar el blog de Anna (además de que me han dicho que estuvo caído unos días)… y es que mañana hará 7 días que me fracturé el femur esquiando en Andorra… Es una historia muy larga (y sí, ¡en menudas fechas!)… pero para no aburriros la contaré solo un poco desde la perspectiva de Anna…
Llevábamos los tres unos días en Andorra, yo esquiando con amigos y MA cuidando de Anna hasta que llegábamos de vuelta por la tarde. El día fatídico fue el jueves, y esa misma tarde la tata Annabel subió, con nuestro amigo Aníbal, a por Anna, para que MA pudiera estar tranquila y por mí durante todo mi postoperatorio. Esa primera noche se ve que Anna les dio una buena a sus tíos, ¡sin dejarles dormir mucho porque tuvo que hacerlo entre los dos al no tener ellos una cuna!
Al día siguiente Annabel bajó a Anna a casa de la abuela Ana, donde nieta y abuela pasaron dos días juntas. Aquí Anna durmió en la cama de su abuela, que había sido desplazada contra el armario para que Anna no se escabullera por ningún hueco :-) Esa tarde noche subió junto a toda la familia de MA para pasar la noche en Andorra y todo el 24 con nosotros, ¡cena familiar en la habitación del hospital incluída! La verdad es que tengo que confesar que lloré bastante al volver a verla y que me dio muchos ánimos para seguir adelante con el dolor y la incomodidad de estar postrado en una cama.
Después de esa noche Anna bajó de nuevo con sus titos para celebrar el día de Navidad junto a la familia de tu tito Javi… donde no dejó a su abuela degustar ni un poquito de su postre, crema inglesa con nata montada y caramelo, ¡porque se lo zampó ella solita!
Y ya ayer, día de San Esteban, después de que me bajaran de Andorra y de pasar unas horas en una clínica en Barcelona, volví a ver a Anna cuando llegué a casa, aunque la verdad es que no ha sido hasta esta mañana que hemos estado jugando juntos de nuevo.
Nada más de momento. Si encuentro fuerzas y los momentos procuraré seguir actualizando el blog de tanto en tanto, pero de momento me toca pasar la mayor parte del día en la cama sin muchas ganas de hacer mucho, intentando llevar a cabo los primeros ejercicios de rehabilitación, así que perdonarnos no tener el blog tan al día como me gustaría. Por cierto, casi se me olvidaba… mil millones de gracias a todos los que conociáis mi situación y vuestro aliento y apoyo durante estos últimos días (sobretodo a Carlos, Tià y Vicenç que vivieron en primera persona las primeras horas ¡y cuya ayuda fue inestimable para mí!) Un abrazo a todos.
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