00:00h
¡Felicidades Anna! Un año a nuestro lado. ¡Vamos a pasar un día estupendo!
09:00h
Ya estamos todos en pie… Aunque solo sea por los mimos extras y los cumpleaños feliz que hemos cantado, Anna debe pensar que o bien es un día especial, ¡o bien que estamos todos locos!
11:15h
Otro “Cumpleaños Feliz” cantado para Anna, éste en la Iglesia Evangélica a la que asistimos.
13:00h
Bueno, ¡¡¡¡¡¡ya sabemos lo que nos va a cocinar el tito Javi!!!!!! ¡Arroz con bogavante! ¡¡Ojo que muerden Anna!!
14:30h
¡Ya estamos haciendo el aperitivo! ¡¡¡Aquí está Anna con su chapa de 1 año (thank you Jacqueline) !!!
15:30h
¡Todos a la mesa! ¿Dónde están mis cubiertos? ¡¡¡¡Esto tiene una pinta!!!!
16:30h
Ya nos hemos zampado el arroz excelente del tito Ruin (en el último momento decidimos no dejar a Anna comer su ración :-)) ¡Hemos pasado a preparar el brindis y el pastel!
16:40h
¡Hemos tenido un pequeño contratiempo con el pastel!! Cuando lo hemos entrado Anna se ha asustado muchísimo con la vela y las bengalas ¡¡y ha empezado a llorar!! Hemos intentado que nos ayudara a soplar su primera vela pero no ha sido posible… ¡eso sí, ha probado el pastel bien probado!
17:05h
¡Ahora estamos abriendo postales y regalos! Como siempre Anna muestra un interés equivocado en el momento de abrir sus regalos… se dirige directamente al papel, ¡¡con el que se queda jugando e ignorando el obsequio en cuestión!!
17:45h
¡Foto de familia! De izquierda a derecha: Tito Pep y su novia Aurélie, Tata Alex, Granny Brenda, Abuela Ana, Abuelo José, yo, MA, Anna, tata Annabel, tito Javi Ruin, tito Nico y tata Anna
18:07h
En este preciso instante hace exactamente un año que nació Anna.
19:45h
Poco a poco nos hemos ido quedando sin nuestros invitados. Anna está jugando con algunos de sus nuevos juguetes, que incluyen entre otros su primera Barbie (¡¡de su tía Annabel, aunque parecía un auto-regalo porque no dejaba que nadie la tocara!!) ropa, figuritas de Beatrix Potter, varios para ayudarla a seguir adquiriendo habilidades psicomotrices como instrumentos varios (incluyendo uno de percusión en forma de rana traído de las Islas Reunión), la torre de Fisher-Price (su juguete favorito en las sesiones de atención temprana los miércoles) y el que más me ha llamado la atención, Kiko Nico, el osito blanco del Imaginarium, que precisamente le ha regalado su tío Nico y tía Anna.
Kiko Nico me gusta porque, como podéis leer en su página, es un peluche diferente. Tiene la cabeza grande, una oreja más grande que la otra y lo que nosotros hemos decidido es una cicatriz como la que tiene Anna, porque a él también le operaron. Kiko Nico nos enseña como todos somos diferentes, cada uno con nuestras particularidades, y como siendo únicos, lo importante no es nuestro aspecto o apariencias, si no nuestro interior… No tengo ninguna duda de que Kiko Nico enseñará muchas cosas a Anna en el futuro.
20:15h
Anna está cenando después de un día lleno de emociones.
20:35h
MA le está leyendo a Anna todas las postales, dedicatorias y SMS’s que le han llegado. Después va a leerle uno de sus libros nuevos, “Lola viaja en avión“, que le ha regalado su papá.
21:03h
Anna duerme plácidamente… y hoy no ha costado lo más mínimo. Ha caído rendida. Estoy volviendo a mirar todas las fotos del día. Cuelgo una de los tres de este mediodía.
23:53h
Me pongo a escribir por última vez hoy, cuando otro día especial está a punto de transformarse en un nuevo recuerdo imborrable junto a Anna.
Incluyendo el día de hoy hemos tenido el privilegio de disfrutar de Anna durante 366 días, o lo que es lo mismo, 8784 horas, o 527.040 minutos o más de 31 millones de segundos. Desde ese segundo número 1, Anna nos conquistó de lleno… y sigue conquistando a cada persona que pasa por su lado… con su ternura, su sonrisa… sus brazos y manos alcanzando para tocarte.
No sé cuántas veces lo he dicho ya a mis amigos y conocidos, pero el día que nació Anna fue sin lugar a ningún tipo de dudas el más feliz de toda mi vida. Lloré en dos ocasiones. La primera porque no pude estar en la tramo final del parto, y la segunda minutos después, junto a MA, cuando Anna pasó de ser una cuenta atrás, a estar a nuestro lado sumando segundos, minutos, horas, días, semanas y ahora un año, con cierto conocimiento de la bendición que ella suponía, pero la más absoluta ignorancia de lo que realmente iba a significar que Anna cayera en nuestras manos, y de lo que ella ha sido capaz de generar a su alrededor en tan solo un año.
Y escribo esto pensando en lo que sé que muchos nos han preguntado a lo largo de este año… ¿cómo fuimos capaces de tomarnos así desde el primer momento el hecho de saber que esperábamos una niña con la más que probable posibilidad de que tuviera síndrome de Down, y con una malformación cardíaca confirmada? Desde luego, y sin lugar a dudas, gracias a nuestra fe. Ello nos mantuvo en primer lugar a los dos unidos a través de cada episodio que se nos presentaba, y en segundo lugar nos hacía amar de forma incondicional a nuestra hija, fuera como ella fuera. Y madre mía, como nos arrepentiríamos de lo contrario si no hubiese sido así, y ahora nos pusieran tan solo por delante imágenes, sin poder vivirlas en primera persona, de tantas situaciones únicas, palabras especiales, fuertes emociones y personas cuyos corazones ha tocado Anna…
Ahora se presenta un año con nuevas metas y nuevos retos. El más difícil para nosotros va a ser ver a Anna pasar de nuevo por el quirófano. Pero si hubieseis podido ver a Anna recuperándose en las dos ocasiones anteriores, sabríais que es una luchadora de pies a cabeza y que incluso este paso, será uno más que dejará atrás dejándonos a todos estupefactos.
Anna, gracias una vez más por la alegría que has traído a toda tu familia. Si nos das tan solo un año como la mitad de éste, podremos seguir diciendo que “una hija es una flor envíada desde el cielo“.
Hecho y cosido a mano por MA, para Anna el día de su primer cumpleaños.