Escribo desde Madrid donde hemos venido los tres a pasar unos días a raíz de la boda de nuestros amigos Bianca y Rubén (¡¡enhorabuena otra vez!! Si nos leéis desde México un saludo a los dos!! :-)).
Llegamos aquí el viernes por la tarde en el Vueling 1000 desde El Prat, un Airbus 320 con matrícula EC-JNT y bautizado como “Quien no corre Vueling“. Por supuesto estrenamos el flamante DNI de Anna y a pesar de tratarse sólo de su tercer vuelo, fue la primera vez que vivió una aproximación frustrada (momento durante la parte final de la aproximación al aterrizaje en la pista designada en el que la tripulación decide interrumpir el descenso y volver a remontar el vuelo) debido a que el tráfico que nos precedía no había librado la pista a tiempo para que el avión en el que viajábamos pudiera tomar tierra. Ello hizo que tuviéramos que realizar una vuelta entera para volver a entrar en la secuencia de aproximación e incrementó el tiempo del vuelo de 55 minutos a 1 hora y 20 minutos.
Una vez aquí dimos una sorpresa a nuestra amiga Mónica que no sabía que íbamos a estar por aquí, dejando a Anna en la puerta de su piso y llamando al timbre mientras desaparecíamos escaleras abajo. Os podéis imaginar el susto que se llevó, ¡primero al ver un bebé en su rellano y después al abrir la puerta y ver que era Anna! La verdad es que fue muy divertido. ¡Sólo nos dio pena que no pudiera estar también Ainhoa para completar la sorpresa! :-)
Entre ayer sábado y hoy domingo nos hemos encontrado con un montón de nuestros amigos de la Alameda de los que conservamos tan buenos recuerdos de nuestra estancia aquí. ¡Y por supuesto estaban encantados de poder ver a Anna y achucharla un poquito! Desde aquí un abrazo a todos, especialmente los que sabemos que leéis el blog de Anna con asiduidad (¡¡hola Alicia y Mimi!!).
Y bueno, ¡en cuanto a Anna! La verdad es que está cada día más guapa, ¿pero qué íba a decir? Venga… ¡¡¡pues por ejemplo que ya tiene un segundo kilo de peso desde que nació!!! Efectivamente, estamos pendientes de celebrar su segundo cumple kilo en cuanto volvamos a casa (con el viaje no nos dio tiempo) y encantados de que en esta ocasión Anna ha incrementado el kilo en tan solo 5 semanas, ¡en lugar de los 6 meses y 20 días que costó el primero!
Por otro lado estamos consiguiendo avances en la movilidad de Anna. Si recordáis estamos trabajando mucho el que pueda darse vueltas sobre sí misma y los resultados comienzan a ser palpables. Anna ha logrado darse la vuelta ya varias veces y tolera mucho mejor la postura boca abajo. ¡Así que otro motivo para estar contentos!
Cierro aquí. Un saludo especial a Marcelo y Laura que tan bien nos estáis cuidando (y mejor aún a Anna) en vuestra casa estos días. ¡Es un placer como siempre estar con vosotros!
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