Primeras clases de atención temprana
Hace pocas semanas que Anna ha iniciado clases de atención temprana en el CDIAP junto a su fisioterapeuta.
El libro blanco de la atención temprana define este concepto como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.”
Aunque ésta es una buena definición teórica, lo cierto es que a nosotros nos gusta pensar en el concepto de atención temprana como en todo aquello que podemos hacer por Anna para que su desarrollo psicomotor y cognitivo se desarrolle y potencie al máximo… Es decir, que probablemente todas las cosas que hacemos con Anna en casa las habríamos hecho también con otro niño, pensando en potenciar al máximo su capacidad innata, fuera cual fuera la original.
Las sesiones con Laia son de 45 minutos, una vez a la semana. MA y yo podemos estar presentes ya que también podemos sacar provecho mirando y aprendiendo para después aplicar los mismos conceptos en casa. Generalmente Anna acepta de buen grado ejercicios que ya conoce, por ejemplo el volteo, que si bien no logra hacer sola aún, si que completa con ayuda (objeto para atraer su atención y apoyo contra la espalda y para retirarle la mano que queda atrapada). Pero si se trata de algún ejercicio nuevo, máxime si comporta un buen esfuerzo, comienza a lanzar pucheritos o directamente decide “¡a ver si llorando me dejan ya un poquito en paz!” :-)
Cuelgo unas fotos sacadas este lunes pasado. ¡Y aprovecho también para dar las gracias a Laia por su trabajo con Anna!

Laia y Anna ejercitando las piernas

Anna con uno de sus juguetes favoritos

MA escuchando indicaciones de Laia







