Hoy hemos ido a la cita que habíamos mantenido en el Ramón y Cajal, aún habiendo decidido mover todo el seguimiento a Barcelona.
El ecógrafo, Dr. Abarca, nos ha informado de que todos los parámetros de crecimiento, huesos, espina, etc. son correctos, pero sin nosotros mencionar nada de nuestra visita en Barcelona, nos ha comunicado que estaba viendo algo en el corazón que no le parecía del todo correcto y que iba a ser necesaria una ecografía cardio-fetal. También nos ha dicho que podía tratarse de algo desde insignifante hasta más bien desastroso.
A todo esto en un momento dado el ecógrafo se ha girado hacia mí y ¡me ha preguntado en catalán que de dónde era! Yo me he quedado sorprendidísimo y le he dicho que de Barcelona y el me ha contestado que “molt bé!!” con lo que yo le he preguntado si también era catalán y me ha respondio que “no, sóc de Cuenca!!”. Total, que el médico a partir de ese momento no ha dejado que yo le hablara más que en catalán!!!
Mientras tanto le ha dicho a la enfermera que nos diera el número de teléfono para pedir cita con el cardiólogo infantil y la conversación ha seguido con nosotros explicándole cómo habíamos decidido llevar el seguimiento en Barcelona. Nos ha propuesto que dada la nueva situación visitemos primero al cardiólogo y que nos dirijamos a un tocólogo aquí de su entera confianza. De hecho ha sido tan amable con nosotros que ha llamado personalmente al tocólogo para dejarle saber acerca de nuestro caso y que nos iba a enviar hacia él. Por otro lado también nos ha hecho devolverle el papel con el número para pedir cita con el cardiólogo y nos ha dicho que simplemente pasemos de nuevo mañana para que él nos acompeñe directamente.
Mientras tomaba nota de todo lo que el doctor nos comentaba he escrito “Decidido. Es Anna“ y le he enseñado la nota a MA. Así que éste fue el momento en el que decidimos el nombre de nuestro primer hijo, ¡¡allí en medio de la consulta!!
Después de bromear un poco con el tema del Barça y la liga de este año nos hemos despedido, de lo que ha sido, sin lugar a dudas el mejor trato que nos han brindado jamás en un hospital público.
Nota de Anna: “Hoy me tocaba la ecografía de las 20 semanas. Mi mamá tenía cita programada para las 3 de la tarde así que ha tenido que marchar antes del trabajo. Mi papá nos ha llevado a las dos al hospital Ramón y Cajal y como llegábamos un poco tarde (¡vaya tráfico que hay en esta ciudad!) nos ha dejado en la puerta del edificio de consultas. Después ha ido a aparcar el coche y ha tenido que correr un buen trozo hasta la consulta y de vuelta al coche, ¡porque los dos se habían olvidado en el coche todos los informes de mis visitas anteriores!”
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