Hoy nos hemos levantado muy ilusionados sabiendo que íbamos a ver a nuestro bebé por primera vez, pero las cosas no han ido exactamente como pensábamos que iban a ir…
Mientras yo me estaba divirtiendo mucho viendo al bebé por primera vez y MA no podía ver nada porque no alcanzaba a ver la pantalla la doctora nos ha dejado saber que había algo que tenía que decirnos, pero que antes necesitaba pasar a una ecografía vaginal. Tras la segunda exploración nos ha informado de que nuestro bebé tiene una traslucencia nucal aumentada, es decir un aumento del espesor de la nuca relacionado con una anormalidad del sistema linfático, en su caso de 6mm en la semana 12.
La verdad es que nos ha venido un poco de golpe la noticia. Tras la exploración la doctora nos ha explicado la situación. El aumento puede significar que existe una anomalía cromosómica (siendo la más común un Síndrome de Down) en el feto pero también puede que no. Es tan solo un marcador. Nos ha explicado la posibilidad de llevar a cabo una amniocentesis para obtener un estudio genético y determinar así exactamente si existe una anomalía cromosómica o no, para decidir si queríamos interrumpir el embarazo o no.
Mientras hablábamos con la doctora me he dado cuenta que MA y yo tendríamos al niño/a en todo caso y de todas las maneras, con o sin algún problema cromosómico, con lo que al final mientras la doctora explicaba el tema de la amniocentesis (y su riesgo de 1 aborto natural de cada 100 ) le he acabado preguntando si esta prueba nos ayudaría en algo más dado que nosotros probablemente ni siquiera querríamos correr ese riesgo si íbamos a tener al bebé de todas las maneras. La doctora nos ha dicho que le parecía una opción muy respetable y que de hecho hoy en día, en su opinión, está empezando a haber una especie de “necesidad” por llevar a cabo esta prueba en casi cualquier embarazo. Al final con ella el tema ha quedado así y hemos pasado a hablar con nuestro tocólogo.
La verdad es que de nuestra visita anterior al tocólogo ya nos quedamos con la impresión de que era un tanto seco, pero bueno, así son ciertas cosas en la SS. Pero hoy la verdad es que no nos ha gustado nada como nos ha tratado. En cuanto ha visto el informe de la ecógrafa lo primero que ha hecho ha sido levantarse y desaparecer para ir a hablar con ella. Cuando ha vuelto nos ha dicho: “Bueno, ya habéis hablado con la doctora y por lo que me dice querríais tenerlo de todas las maneras. Así que no hace falta una amniocentesis si lo queréis blanco o negro”. La verdad es que nos ha pillado un poco por sorpresa su comentario porque hubiéramos preferido un poco de tacto por su parte pero tan solo hemos podido decirle que, aunque nos lo acabaríamos de pensar, esa era nuestra opinión en un principio. Así que allí se ha quedado la visita con él, aunque cuando salíamos le hemos preguntado si existía algún tipo de orientación o centro al que pudiéramos acudir para empezar a informarnos acerca del tema del síndrome de Down… pero eso era demasiado pedir para él… nos ha dicho que “no”… aunque justo cuando salíamos por la puerta la asistente, creo que incluso alucinando con el propio médico, nos ha sugerido que nos acercáramos a nuestro centro de salud. La verdad es que ha sido un detalle por su parte.
No voy a mentir. Estamos un tanto afectados, especialmente MA que ha llorado tanto en la consulta, como en el camino de vuelta a casa. Pero poco a poco a lo largo de la tarde hemos ido pensando acerca del tema y hemos llegado a algunas conclusiones:
- Dios nos ha dado a nuestro bebé
- Nosotros no somos nadie para decidir acabar con su vida
- Y por si cabía alguna duda, sólo nos hacía falta contemplar y seguir contemplando esto:anna/embarazo/Bebe_12sm.jpg
Compartir en Facebook