Danza por la integración
INÉS P. CHÁVARRI | 26/03/2010 | El País (html) (pdf)
Muchos sueños se cumplieron ayer en el Teatro Arriaga. Los de Ana, Mikel y Alberto, tres de los integrantes de la compañía de danza Despertar los Sentidos, un grupo formado por una quincena de jóvenes con síndrome de Down o discapacidad psíquica y sensorial. Mañana se subirán a las tablas del Arriaga con un pequeño adelanto del espectáculo Barreras, uno de los montajes de la compañía. Además, se proyectará el documental Simplemente, protagonizado por los propios bailarines y producido por Lotura Films.
“No sé que decir”. Ana, con mucho desparpajo, feliz y sin titubeos, saltó al ruedo de los micrófonos sin nervios. “A ver. Tengo que darle las gracias a mi madre y a Sarah [la responsable del proyecto] y a mí misma. Muchas gracias. Y si queréis algo más…”. Y detalló junto a sus compañeros, sin reparos, cómo ensayan sus próximos proyectos y el espectáculo de mañana. Una coreografía en la que los bailarines, metidos en sacos y con máscaras, interpretan las dos caras de su realidad; la exclusión y cómo acabar con ella.
La bailarina Sarah Ramírez es la artífice del proyecto. La compañía nació en 2001 con el objetivo de demostrar que el baile es un lenguaje universal con el que cualquiera puede comunicarse. Con tantos frentes abiertos como proyectos (Ana cumplirá otro de sus sueños en mayo: bailar flamenco en Italia), Ramírez reconoció que estos nueve años de periplo no han sido fáciles. “Sólo trabajamos con profesionales”. Era la cantinela que ha escuchado en numerosas ocasiones. Demasiadas puertas cerradas sin ni siquiera poder explicar su proyecto. “Yo soy profesional y que trabaje con personas que tenga discapacidad no quiere decir que no sean profesionales. Muchos han venido a nuestros espectáculos pensando que iba a ser un final de curso, en plan cachondeo, sin organización. Cuando han visto el espectáculo nos han dado la enhorabuena”, explicó.
El que no dudó fue John Andueza, uno de los responsables del documental. Acompañó a lo largo de un fin de semana de acampada a los integrantes de la compañía para recoger lo cotidiano, su día a día. “Volvimos con una maleta cargada de historias”. Cerca de 48 horas de grabación en bruto, sin guión, ni argumentos, sólo con la espontaneidad de los bailarines y por supuesto su universo; la danza. “¿Danza? Para mí significa todo mi mundo, y toda mi vida. En ella nací, en ella moriré y viviré llena de orgullo por haber conocido a Sarah y John”, apostilló Ana.
El documental, de 80 minutos de duración, todavía no ha llegado a las salas comerciales. Algo que sus impulsores esperan que se produzca a finales de abril, cuando termine la promoción del documental en teatros como el Arriaga y otros de Madrid y Barcelona, los próximos destinos.
(vía El País)
El rodaje de los chicos con Down
El gipuzcuano John Andueza dirige “Simplemente”, un documental sobre los bailarines de la compañía Despertar los Sentidos
María R. Aranguren – 27/03/2010 | Deia.com (html)
EL cuerpo bien sujeto. Los brazos intentando zafarse de las cuerdas. Un rostro que es máscara y es rostro según quién lo mire y cómo. En escena, los once chicos con Síndrome de Down de la compañía de danza Despertar los Sentidos relatan con sus cuerpos lo que difícilmente podrían expresar las palabras. Pelean contra las cuerdas que los sujetan como a títeres. Alzan los torsos. Miran de frente. Rompen barreras. Barreras. Así se titula su última obra, la que representarán mañana en el teatro Arriaga a partir de las siete de la tarde. La que, como todas, ha ideado y dirigido Sarah Ramírez, una mujer dulce y con coraje que lleva casi una década enseñando a estos chicos a expresar con el cuerpo, a memorizar los pasos, a convivir.
TODO LO QUE SÉ HACER Hace tres años, el director de cine John Andueza les propuso un reto, grabar un documental que reflejara su día a día, un filme que se estrenará mañana después de la actuación de danza. “El rodaje -cuenta Sarah- fue como un Gran Hermano”. Una semana entera conviviendo con los chicos y grabando sus historias de amor y desamor, sus bailes, sus sueños, sus conflictos. “El documental busca lo que yo siempre he buscado con mi trabajo, que a las personas con discapacidad se les reconozca y que tengan el respeto que se merecen. Al discapacitado se le reconoce por lo que no hace, no por lo que nos aporta”.
Ellos también lo perciben así. Son perfectamente conscientes de esta realidad y quieren invertir las miradas. “En el documental no hacemos de ningún personaje, en el documental somos”, explica Ana Mota con lucidez. “Es increíble la naturalidad con la que han aceptado la cámara”, replica su profesora. Urzi Urrutia, alias Billy Elliot en referencia al bailarín de la película de Stephen Daldry, destapa el baúl de los recuerdos y cuenta sus múltiples experiencias con la danza. “Yo de pequeño bailaba break dance y también jotas”. El filme, titulado Simplemente, describe estos pasos de baile y otros que se improvisan al son de la vida. “Habla de una pareja que rompe, de otra que se conoce y se junta”, explica Saioa Larrea, una de las veteranas en la compañía. “Todos los días pongo el vídeo y veo la película”, cuenta Daniel Loredo. Es uno de los logros de Sarah Ramírez. Haber conseguido que la autoestima crezca tanto como la flexibilidad de los chavales. “Ahora se saben profesionales. Ya no temen que la gente se ría de ellos”.
Realiza todo el trabajo a través de las emociones. “¡Miedo!”, enuncia Sarah en el ensayo. “¡Neutros!”, exclama al tiempo que las facciones de los rostros se relajan. “Lo primero fue conseguir que hubiese un contacto entre ellos. Romper las barreras”, explica. Luego llegó la improvisación, ese dejarse llevar por la música, disfrutarla. “Con el tiempo han conseguido coordinar mejor los movimientos, memorizar los pasos”.
Los espectáculos en directo les obliga a ser rápidos, a concentrarse, a vestirse y desvestirse y salir a tiempo. “La expresión la llevan dentro. Yo les doy los conceptos, las claves y ellos saben lo que hay que hacer”. “Sarah es la mejor. Si no fuera por Sarah…”, dice Ana Mota. Todos lo repiten: “Es que Sarah…”.
Sarah, que se formó en psicoballet con la maestra Maite León, se ha sentido sola muchas veces, la mayor parte del tiempo. Ahora quiere enumerar todos los apoyos que está recibiendo. “Del ayuntamiento de Leioa, del ayuntamiento de Bilbao, de Iñigo Urbaneta, que me ha ayudado en muchas ocasiones, de José Manuel Palacios, el nuevo profesor de flamenco que me acompañará a partir de ahora en las clases…”.
Tienen la agenda repleta para los próximos meses. Actuarán en Huesca con Víctor Manuel, en festivales de artes escénicas en Italia, en la Umore Azoka de Leioa… También podrán verse, siempre que quieran, en el documental rodado por John Andueza. Todavía siguen despojándose de algunas cuerdas. Lo hacen mientras muestran toda la belleza que son capaces de crear.
(Vía deia.com)