¡Ya estamos de vuelta después de casi tres semanas fuera de casa!
La última entrada la había escrito estando aún en Jerez, desde donde nos desplazamos unos días a Sevilla y posteriormente pasamos una semana en Madrid. En la ciudad de la Giralda y la Torre del Oro estuvimos junto a nuestros amigos Marisa y Fran, quienes se portaron de lujo con nosotros enseñándonos toda la ciudad e hinchándonos a tapas. Después en Madrid nos quedamos en casa de nuestra amiga Linda, acompañados también por Bianca, Rubén y Jessica con los que nos lo pasamos genial (¡gracias de nuevo!). También aprovechamos para ver a otros amigos, ¡aunque por falta de tiempo no a todos los que nos hubiera gustado! Y por supuesto estuvimos junto a nuestros amigos Elena y Pierre en el día de su boda, ¡enhorabuena chicos!
En cuanto a Anna… ¡que es lo que interesa! Por supuesto, como ya apunté anteriormente, toda la familia de MA estaba encantada de haberla podido al fin conocer. Anna cogió especial cariño por su bisabuelo, lo cual no nos sorprendió a la luz de como logró conquistarlo :-) En Sevilla y Madrid, la ciudad que vio nacer a Anna, seguimos haciendo muchas cosas y nos la llevamos con nosotros a todos lados (antes de que nadie pregunte, ¡oportunamente colgaré algunas fotos más!) Y por supuesto, ha cumplido su último cumple-mes estando fuera, ya van 11… ¡con lo que el siguiente día 1 de octubre cambiamos de categoría!
En cuanto a sus progresos psicomotrices estamos muy contentos puesto que a lo largo de estas semanas Anna ha logrado mantenerse sentada primero más de un par de segundos, después más de cinco o diez y finalmente ya de vuelta a casa, ¡todo lo que le apetezca! Algo tan sencillo como verla sentada y aguantando el equilibrio, que para otros padres puede pasar casi desapercibido, ha sido todo un logro para ella ¡y de lo que toda la familia nos sentimos súper orgullosos! Para los que nos leáis interesados en información sobre este tipo de progresos decir que un bebé con síndrome de Down logra sentarse solo con una media de edad de 10 meses (frente a la media de 7 meses en un bebé sin síndrome de Down), y Anna lo ha hecho a los 11. Eso sí, veremos cómo se porta el miércoles cuando reanuda sus clases de atención temprana con Laia… ¡seguro que queremos enseñárselo y no le apetece demostrarlo!
En otro orden de cosas estamos también casi a un mes de la siguiente revisión del corazón de Anna, que será en octubre. Estamos tranquilos aunque es difícil no querer que la operen cuanto antes para que su crecimiento se vea totalmente regularizado. Anna pesa 5,5 kg. a día de hoy, con lo cual sigue muy en su linea de incremento muy lento de peso, aunque no se puede dudar una cosa… ¡come, come y come! Por ello estamos tranquilos y no nos preocupa más allá de saber que necesita la cirugía para que su corazón deje de realizar tanto gasto energético.
Cierro por hoy, no sin antes agradeceros a todos los comentarios recibidos durante estas semanas. Los hemos podido ir leyendo siempre que encontrábamos conexión y como siempre nos alegra mucho saber que hay tantas personas leyendo acerca de Anna. Un abrazo.
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