¡Feliz 2008!
Aunque parezca mentira estamos ya en el 2008, ¡camino de los 3 años desde que comencé a escribir este blog!
Hemos pasado las fiestas alternándonos entre diferentes partes de la familia y nos lo hemos pasado muy bien. Esta ha sido la tercera Navidad de Anna y la primera de Abril. Anna ha tenido varios enfrentamientos con Papá Noel y parece claro que prefiere mantenerse a una distancia prudente (¡¡menos de un metro le causa auténtico pavor!!). No debe saber que es el responsable de que reciba regalos el día 25. :-)
La nota menos alegre de estos días es que Anna comenzó a encontrarse mal la noche del día 30. Se despertaba constantemente y en una de las ocasiones nos dimos cuenta de que estaba muy caliente. Le tomamos la temperatura y marcó 39,5º. Decidimos quedarnos en casa, desabrigarla e intentar bajarle la temperatura con Dalcy (ibuprofeno). En poco más de una hora Anna volvía a estar durmiendo y si bien amaneció sin fiebre, al mediodía notamos que estaba cogiendo un color azulado y comenzando a temblar ligeramente.
En ese momento le tomamos de nuevo la temperatura y ésta era normal, pero como nos preocupaba los nuevos síntomas que estábamos viendo decidimos pedir una cita para el pediatra el mismo día mientras decidíamos si ir a urgencias o no. Para ayudarme a tomar la decisión llamé a la cardióloga de Anna en la Vall d’Hebrón (la Dra. Gemma Giralt) y tuve suerte al dar con ella y que me pudiera atender. Me comentó que los temblores y la piel azul eran un síntoma de que le iba a volver a subir la fiebre (efectivamente en media hora se volvió a disparar) y que era conveniente que le viera su pediatra y no necesariamente llevarla a urgencias a no ser que la fiebre se mantuviera constante. Mientras tanto volvimos a darle el Dalcy, le dimos un baño y de nuevo le bajó.
A primera hora de la tarde su pediatra le hizo un chequeo y no dio con nada a simple vista, con lo que dado el cuadro que le habíamos descrito, decidió hacerle una radiografía del pecho. Fue entonces cuando dio con una neumonía, por suerte pequeña, en uno de sus pulmones con lo que nos recetó antibióticos (Augmentine) cada 8 horas durante 10 días para atajar la infección a la vez que podíamos seguir con el Dalcy y Apiretal (paracetamol) intercambiados cada 4 horas para controlar la fiebre (que desde aquel día ha remitido por completo, con lo que seguimos solo con los antibióticos).
Gracias a Dios la cosa no fue a más, y si bien Anna no está muy fina (también se le ha juntado con problemas gastrointestinales), a la vez que demanda más atención de lo habitual sigue conservando su buen humor y se ríe con las últimas tonterías que le hago.
Es sabido que los niños con síndrome de Down son propensos a problemas respiratorios pero desde luego en los dos años de vida de Anna, al margen de todo su tema cardiológico y el susto que nos dio un día en el coche, no podemos quejarnos de la férrea salud que ha demostrado tener hasta ahora (¿los 6 meses de lactancia materna haciendo su trabajo?). Esta neumonía es la primera ocurrencia significante por la que ha pasado, espero que sea un hecho puntual. Veremos.
Mientras tanto hay una cosa que no cambia… y es que ella sigue igual de guapa que siempre. :-) Cuelgo una foto de Anna abriendo regalos, una segunda con el Caga Tió (tradición catalana muy divertida para los niños) del Espai Familiar y una tercera junto a Abril.



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