#2
No estaba seguro si explicar esto o no. ¡Pero me ha hecho tanta ilusión que me he animado a ello!
Hace menos de una semana mi madre nos dijo que por qué no poníamos a Anna en un orinal cada vez que detectábamos que había algún que otro esfuerzo de más por su parte :-) La verdad es que no nos lo habíamos planteado pero salimos al día siguiente y compramos un orinal. De eso hace tres días y desde entonces hemos sentado en él a Anna cada vez que intuíamos que se acercaba el momento “crítico”, hasta hace unas horas sin resultado alguno. ¡Pero hoy Anna nos sorprendía cuando menos lo esperábamos! Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí van dos… aunque la prueba física prefiero no plasmarla para la eternidad :-)


Como se puede ver Anna ha celebrado con nosotros, con su particular palmada, la alegría que le transmitíamos después del hecho más destacable acontecido a lo largo de sus últimas semanas. ¿Y la lección que nos llevamos? ¡¡Pues que no podemos dormirnos en los laureles!! Anna es capaz de esto y de mucho más.
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