Anna, ¡duerme como antes por favor!
Hace ya tres días que tenemos a Anna en casa. Nos lo estamos pasando muy bien ¡¡y solo estamos luchando por volver a normalizar su ciclo nocturno!! Como estábamos acostumbrados a que no nos diera ni una sola mala noche, ahora que se queja un poquito, nosotros nos quejamos mucho :-) Lo que más gracia te hace, es que todo llanto o quejido se ve inmediatamente sustituido por un silencio sepulcral en cuanto Anna es cogida en brazos… :-)
De momento hemos decidido, siguiendo las indicaciones de los cardiólogos, poner las actividades de Anna en ‘standby’, es decir… que hacemos campana (novillos, pellas o variaciones) de todas y cada una de sus actividades habituales. Así que hemos aprovechado para hacer otras cosas. Ayer por ejemplo hicimos una primera incursión en la zona ajardinada de nuestra comunidad de vecinos para comprobar si el padre más loco vuelve a ser el primero en estrenar la temporada de piscina (¡y no va a tardar!). También me llevé a Anna a ver una tocaya suya amiga nuestra, abuela de una familia querida y cuya salud está algo mermada. Me alegré de haberlo hecho al ver la ilusión que Anna despertó.
Todo ello mientras mamá tenía un mal día… y es que las náuseas contraatacan.
Compartir en FacebookNo hay entradas relacionadas.
