Mi amiga Abi
Hace poco estuvimos en el 4º cumpleaños de nuestra amiga Abi. Fue una fiesta muy divertida en la que, aunque a Anna no le hizo mucha gracia, ¡subió por primera vez en un pony!
Si Anna pudiera expresar lo mismo que sienten sus padres diría algo así “Abi, gracias por ser mi amiga. Por pensar en mí y preguntar tanto por mí. Por venir a verme cuando estoy dormidita en el hospital. Por jugar conmigo y por tantas otras cosas. Perdóname de nuevo aquella vez que te tiré tan fuerte del pelo que lloraste tanto y dijiste que te había hecho mucho daño y echo mucho de menos que no vivamos más cerca para vernos más a menudo. Te quiero mucho, Anna”.
Y es curiosa las vueltas que ofrecen ciertas cosas que pasan en nuestras vidas y las de los que nos rodean… Los padres de Abi siempre han sentido a Anna muy cerca y se han interesado e informado de lo que supone tener un hijo con síndrome de Down. En cierta forma ya le explican a Abi que Anna, como todos, tiene sus características que la hacen única y especial. Pues resulta que cuando Abi cambió de colegio este septiembre, comenzó a forjar una amistad con un chico en su clase, que tiene síndrome de Down. Para ella solo es Pau, sin ningún prejuicio, ni diferencia con el resto de sus compañeros, dándonos una lección a todos de lo que supone no condicionar a nadie, simplemente por ser diferente.

Abi el día de su cuarto cumple junto a Anna

Hoy, por ser tu cumple, ¡no te tiro del pelo!
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